CUARESMA

CUARESMA, CAMINO DE ALEGRÍA

Empezamos la Cuaresma. Es el tiempo en el que los cristianos nos preparamos para nuestra gran fiesta: LA PASCUA.

Dentro de unos 40 días celebraremos la Semana Santa, y recordaremos que Jesús murió por nosotros y resucitó.

EL ÁRBOL DE LA CUARESMA – JOSEP PÉRICH

En el centro de un bosque había un magnífico árbol que era la admiración de todos.

* Pero un día las ramas dijeron: – ¿Os dais cuenta de lo importante que somos? Todos los que nos ven se admiran de nosotras y los pájaros está muy contentos de vivir entre nosotras ¿Qué tenemos nosotras que ver con ese gordo y feo tronco, y menos todavía con esas mal olientes raíces que están todo el día bajo tierra?

Y decidieron que desde aquel día vivirían solas sin la necesidad de nadie.

* El tronco por su parte dijo: – ¿Qué sería del árbol sin mí? Soy quien sustenta a las ramas y doy vigor a todo el conjunto. Si yo no existiera las ramas no tendrían soporte y la savia no les daría color y vida...

* Las raíces cuchichearon: – El árbol no podría subsistir sin nosotras que absorbemos de la tierra las sustancias con que alimentan el tronco, las ramas y las hojas. Desde ahora nos alimentaremos nosotras solas y no daremos nuestra savia a nadie.

Pero poco a poco las raíces, las ramas, y el tronco se dieron cuenta de que no podían vivir separados, que estaban hechos uno para el otro y que la importancia no residía en cada uno de ellos sino en todo el árbol, del cual ellos eran una parte…

Todo volvió a ser mejor que antes. El árbol se sintió otra vez feliz y todo el bosque con él.

Este árbol se dio cuenta (en un miércoles de ceniza) que sería sólo útil para ser quemado como leña. Afortunadamente reaccionó a tiempo y a lo largo de cuarenta días (CUARESMA) va a tener la posibilidad de recuperar la maravilla de vivir y de hacer feliz al entorno.


Esta podría ser la historia de cada uno

  • Oración: Más allá de costumbres, rutinas… que podamos hacer, buscamos espacios de silencio donde, nos dejemos ir confiadamente a los brazos de Dios y, sin palabras, experimentar cómo nos acaricia.
  • Solidaridad (Limosna): Se trata de, ¿tranquilizar la conciencia desprendiéndonos raquíticamente de unas monedas por los pobres? La Cuaresma nos propone convertirnos en “propina”, en “regalo” …. de cara a las personas de nuestro entorno, provocando en ellas una sonrisa salida del corazón.
  • Ayuno:  La Cuaresma nos propone de “ayunar”, y “desintoxicarnos” de todo aquello que no nos deja ser libres.
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